Manasa-puja durante la adoración a Shiva

 Swami Bhajanananda Saraswati

Swami Bhajanananda Saraswati

Comentario acerca del manasa-puja durante la adoración a Shiva por Swami Bhajanananda Saraswati
Traducido por Yogui Janzel

Existe un mantra hermoso el cual es parte del manasa-puja (adoración interna) dado en las escrituras tántricas. El mismo describe “bhaava-pushpaih sampuujayet shivam” (el ofrecimiento de flores hechas de un sentimiento interno durante la adoración de Shiva).

om ahimsaa paramam pushpam
pushpam pushpam-indriya-nigrah
dayaa-pushpam kshamaa-pushpam
jnaana-pushpam cha pamchamam


“La flor suprema de la no-violencia, las flores del control de los sentidos, la flor de la compasión, la flor del perdón y la flor de la sabiduría—éstas son las cinco flores.”

Ahimsaa paramam pushpam 
(La flor suprema de la no-violencia)
Ahimsa (no-violencia) es vivir ideales altos en la vida diaria. El Uno que amamos existe en todos los seres. Cada vez que escogemos la opción que causa el menor daño y sufrimiento posible a otros, estamos escogiendo amor, dignidad y respeto. Nuestra selección consciente en cuanto a la dieta, vestimenta, palabras y acciones se convierten en las flores supremas del desinteresado amor en nuestra adoración a Shiva, y Shiva reciproca este acto de amor manteniendo nuestro karma, consciencia y estilo de vida puros.


Pushpam pushpam indriya-nigraha 
(Las flores del control de los sentidos):
Los cinco sentidos son llamados “indriyas” lo cual también significa “controladores”. Esto es así pues usualmente somos controlados por nuestros sentidos en vez de utilizarlos como instrumentos dados por Dios para vivir una vida de servicio, gozo y trascendencia. “Indriya-nigrah” es ganar control de los controladores. Esto se logra siguiendo los preceptos puros que representan los caminos para purificar nuestra relación con nuestros cuerpos, con otra gente y con el mundo en que vivimos. No existe placer en buscar placer. El sufrimiento y la degradación son el único resultado como consecuencia de perder nuestra independencia de los incontrolados sentidos. El gozo verdadero surge de la simple, amorosa y dhármica relación existente una vida dedicada a la comunión con Dios.

Dayaa-pushpam 
(La flor de la compasión):
La compasión es una cualidad del alma. Cada acto de misericordia, caridad, deber y amabilidad revela esta cualidad divina. Al vivir una vida simple, energía, tiempo y riqueza se libera para poder servir al Señor Shiva que vive en el corazón de todos.

Kshamaa pushpam 
(La flor del perdón)
El perdonar a alguien que nos a hecho mal, especialmente si nos lo pide humildemente, desata un nudo en el corazón. Esto también despierta la compasión, pues aprendemos a reconocer como las luchas de los demás nos dejan saber acerca de sus malas decisiones e interesado, dañino o desconsiderado comportamiento. El perdonar a otros o a nosotros mismos no significa bajar nuestros ideales, estándares, o expectativas, sino bien entender los obstáculos que se nos enfrentan mientras luchamos para crecer y madurar. Cada acto de perdón o el preguntar a otros que nos perdonen, es una manifestación de la humildad innata del alma ante Dios—una Hermosa ofrenda al Señor Shiva.

Jnaana pushpam 
(La flor de la sabiduría):
La sabiduría es el fruto de una vida spiritual. Es diferente del conocimiento y la experiencia que se logra a través de la educación o entrenamiento. La sabiduría no viene de afuera—no se aprende. La sabiduría es una cualidad inherente del alma. La sabiduría se manifiesta. En la tradición de los sadhus le llamamos puran-ved—ese conocimiento antiguo el cual hemos olvidado a través de muchas vidas de lucha egoísta. La contemplación de los textos sagrados, la compañía de los devotos, vivir una vida simple y cercana a los ritmos de la naturaleza, y la práctica espiritual diaria, nos ayuda a recordar la realidad que siempre ha existido ahí, justo detrás de nuestros fluctuantes pensamientos. La Sabiduría se manifiesta como entendimiento claro, intuición purificada y revelación directa. La sabiduría es Shiva adorándose a si Mismo. 

Cha panchamam 
(Estos son los cinco):
Ofreciendo éstas cinco flores es un sacrificio de minuto-a-minuto del egoísmo y el sentido de separación—las herramientas del ego. Este es un reconocimiento del Uno que permea todo y a todos, incluyendo a nosotros mismos, y el cual se manifiesta COMO todo y todos, incluyendo a nosotros mismos. Para poder mantener esta ofrenda interna es también importante cantar el mantra divino en nuestro sadhana todas las mañanas y noches para invocar y honrar lo divino en nuestros hogares a través del puja diario y oraciones y también la adoración en templos sagrados cargados con la presencia divina. A través de la gracia de Shiva, cada acto y cada pensamiento se convierten en una ofrenda amorosa. Entonces Dios es nuestro centro, nuestro fundamento, nuestra realidad y nuestro destino.

MeditaciónNandikesha